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Jóvenes trabajaban peor que esclavos

Actualizado el 17 diciembre, 2019

Las jóvenes víctimas, Alexandra Porras Inga (18) y su enamorado Carlos Gabriel Campos Zapata (19), eran obligados a hacer de todo en el local de McDonald’s de Pueblo Libre con el fin de llevar un dinero a sus hogares.  Y la madrugada del domingo, ambos realizaban mil tareas en ese establecimiento. En pocas palabras, los explotaban por unos cuantos soles.

“No tenían horarios fijos. Ellos desempeñaban labores para las que no fueron capacitados. La chica trabajaba en la caja registradora. Ese día, a ella también la mandaron a limpiar el segundo piso. Después bajó para ayudar a su pareja en la cocina”, explica Elizabeth Carmona, abogada de la familia Porras.

“MI HIJA ESTABA SIN POLO”

Jhoana Inga, madre de la muchacha, comentó que Alexandra algo le confesó sobre lo que sucedía al interior de ese negocio. “Un día, ella me dijo: ‘mamita, para qué te voy a contar lo que pasa ahí’”, afirma y recuerda que su engreída ya tenía tres meses trabajando en McDonald’s tras terminar sus estudios en un instituto bancario.

“No quiero hacer escándalo pero necesito saber qué pasó con mi hija. Desde el inicio he visto cosas extrañas como que mi hija fue hallada sin polo (con el torso desnudo). ¿Por qué estaba así? También ocurrió un cambio de peritos y fiscales en el caso y cuando me entregaron sus cosas, ya no estaba su DNI”, añadió.

DENUNCIAN A DUEÑOS

Las familias de los muchachos anunciaron que tomarán las medidas legales contra la cadena de comida rápida porque aseguran no existieron las medidas de seguridad necesarias para que las jóvenes víctimas realizaran su trabajo. La doctora Carmona manifestó que llegarán hasta las últimas instancias con tal de  hacer justicia.

“Estamos ante el escenario de un homicidio culposo y negligencia laboral punible. ¿Qué quiere decir ello? Tanto McDonald’s como la Municipalidad de Pueblo Libre tienen un grado de responsabilidad. Ellos debieron supervisar seguido las instalaciones”, explicó.

NEGLIGENCIA LABORAL

Además, la familia pudo corroborar que Alexandra y Carlos Gabriel  no contaban con guantes de protección u otros elementos que los aíslen de cualquier peligro.

La letrada sostuvo que algunas personas vieron fallar una máquina expendedora de gaseosas y alertaron de la existencia de cables expuestos. “Pero no se hizo nada al respecto”, agregó.

Los deudos buscan contactar con un ex compañero de trabajo de los fallecidos, que, hace poco, denunció a esa cadena por un tema de maltrato laboral. “El muchacho tuvo un resultado positivo. Su caso puede respaldar todo”, precisó.

MUNICIPIO SE LIMPIA

El subgerente de Fiscalización de la comuna de Pueblo Libre, Jorge Lizandro, señaló que hace una semana el establecimiento fue supervisado. “No encontramos cables expuestos y los documentos estaban en regla”, expresó. Mientras, ayer  llegaron peritos en busca de nuevas evidencias en la escena de las muertes.

DEMORA EN AVISAR

Rocío Zapata, mamá de Gabriel, volvió a coincidir con lo dicho el domingo por la familia de Alexandra. «Nosotros nos hemos enterado después de horas. Si había explotación laboral se debe pagar por eso», afirmó.

Ambas familias pidieron a los dos supervisores del turno de los muchachos dar la cara. «No queremos verlos por morbo. Merecemos una explicación. Se dijo fue que intentaron sacar los cuerpos antes de la llegada del fiscal. Entiendan nuestro dolor”, finalizaron.

Multaza de S/200 mil

 El Superintendente Nacional de Fiscalización Laboral de Sunafil, Juan Carlos Requejo, dijo que en agosto inspeccionaron el local pero no hallaron irregularidades. Señaló que la gerencia general de la franquicia administradora, ‘Arcos Dorados’, es la responsable civil y penal. “Podría aplicárseles una multa de hasta 200 mil soles”, detalló.

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