Tras una larga espera, mineros fueron rescatados vivos

Actualizado el 5 febrero, 2019

Una luz al final del túnel. Exhaustos, con el rostro cubiertos de hollín, casi sin fuerzas para hablar terminaron los cuatro mineros que quedaron atrapados en un socavón de la mina de carbón Pampahuay, en la provincia de Oyón. “He vuelto a nacer”, dice con la voz bajita Gregorio Rodríguez Quispe, de 35 años, desde su cama del Hospital Regional de Huacho.

Un drama de 96 horas

Goyito, como lo llama de cariño la familia, cuenta que él y sus compañeros estaban muy asustados los cuatro días que duró ese infierno.

“Vimos cómo se caía la mina. El sonido fue de terror. El sitio donde permanecimos era un espacio de quince metros de largo. Buscamos huecos para poder salir. Pero nada.  Nos dábamos ánimos unos a otros. Estábamos seguros que íbamos a salir. Cuando llegó el agua, supimos que nos rescatarían y fue fundamental para mantenernos en pie”, confiesa.

“Yo les dije: vamos a salir juntos, sanos y salvos. Nunca perdimos la fe”, agrega.

Relató que sabían cuándo era de día o noche, porque un compañero suyo tenía hora (reloj). “En esta empresa recién tengo cuatro meses.

Color esperanza

Además de Gregorio Rodríguez, la noche del domingo también fueron rescatados Abraham Reynalte Araujo (38), Ángel Vega Mayta (33) y Jhonas Cuenca Canchary (35), quienes se abrazaron y lloraron con sus seres queridos tras dejar a un lado la pesadilla que vivieron durante 96 horas, desde el jueves pasado, por un derrumbe que aún es motivo de investigación.

Las labores de rescate eran dramáticas. Otros mineros, así como bomberos y la Policía unieron esfuerzos para salvar a estos cuatros hombres, que el domingo sintieron que volvían a la vida, que el destino les daba una nueva oportunidad para seguir con los suyos y que jamás hay que perder la esperanza en la vida.

Los mineros recibieron alimentos, vitaminas y sales hidratantes mediante una manga de aire que une el punto de rescate con el área donde estaban atrapados. Sus colegas en la parte exterior escucharon un ruido y confirmaron lo que creían: ¡¡¡Son ellos!!! Luego continuaron cavando y dieron con sus amigos. ¡Aleluya!

Estables en hospital

Ya en el Hospital Regional de Huacho, el director de ese nosocomio, el doctor Máximo Arainga, recibió a los heridos para brindarles la oportuna atención.

El médico Gustavo Antezana, de la Unidad de Emergencia, dijo que los mineros llegaron con deshidratación. “También presentaban signos de insuficiencia respiratoria, puesto que estuvieron encerrados cuatro días e inhalaron  gases tóxicos. Ya los hemos estabilizados, les hemos puesto oxígeno. Hay algunos problemas de piel. Ya no tienen complicaciones y están agotados porque no han dormido estos días”, explicó.

Ayer, los mineros acabaron en la Clínica San Pedro, porque la minera Pampahuay tiene un convenio con dicho centro de salud y puedan recibir una atención más personalizada.

‘Minera nos abandonó’

La cuñada de Abraham Reynaldo, la señora Rosalía Palacios, acusó al dueño de la minera y a los encargados de abandonar a su suerte a los trabajadores.  “Mi hermana estuvo día y noche, a la expectativa, sin recibir ningún apoyo de la empresa minera. Nos abandonaron en el momento más crítico”, dijo. Sostuvo que su pariente tenía un año laborando en la compañía. “Ojalá nos den un apoyo porque no sé qué secuelas le dejará esta traumática experiencia”, aseguró.

 

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