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Testimonios desgarradores de pasajeros: “No queríamos viajar en ese bus”

CHICLAYO
Actualizado el 2 abril, 2019

GIANCARLO ANDÍA


Se siente destrozado porque cree que pudo evitar la tragedia para los suyos. A José Alberto Olivos, el hombre que perdió a seis miembros de su familia en el vehículo interprovincial que ardió en Fiori, se le caen las lágrimas cuando recuerda a sus parientes que murieron la noche del domingo en una desgracia que ocurrió por la negligencia de los choferes de la empresa Sajy Bus.

“Mi hijo me advirtió que esos buses son informales. No queríamos viajar en esa unidad, pero en el terminal de Plaza Norte nos cobraban muy caro el pasaje. Acá me pedían 30 soles por asiento”, relató el dolido papá que perdió a su esposa, Rosa Sipión (57), que lo acompañó más de 30 años; a sus hijos Alonso y Fanny; así como a sus tres nietecitos.

VINIERON A ‘MATRI’

Don José y sus ocho parientes vinieron de Chiclayo a Lima para asistir al matrimonio de uno de sus hijos que vive en la capital, pero nunca imaginaron que la fatalidad se les cruzara en su camino.

“Jamás pensé que los iba a perder así, luego de tanta felicidad compartida la noche anterior. Debimos regresar temprano pero no encontramos pasajes”, reveló visiblemente afectado. Él se salvó por ir a reclamarle al chofer por la demora y el olor a gasolina que se sentía en el vehículo. Su hija María y su nietecito, también sobrevivieron de milagro. Ellos se movieron de asiento cuando fueron a cambiarle el pañal al menor de dos años. Pero no todos corrieron la misma suerte.

“Mi hijita, mi chinita. Mi familia se ha muerto”, contó llorando la joven madre de familia.

ESPOSOS ABRAZADOS

Otras de las víctimas del ex terminal Fiori fueron los esposos, Fernando Valverde Caballero (41) e Isabel Mora Inca (35), naturales de Casma. Ellos fueron encontrados abrazados en los asientos posteriores del primer nivel, tal vez resignados a su trágico fin al no encontrar una salida.

El tío de Fernando, Manuel Valverde, llegó a la morgue de Lima para identificarlos. “Ellos regresaban a su tierra. Al comienzo pensamos que no se habían embarcado pero se difundió una lista de pasajeros y sus nombres estaban ahí. Ya están identificados, vinieron a Lima para hacer unos trámites. Dejan dos niños huérfanos”, contó el consternado familiar.

GESTANTE E HIJOS MUERTOS

Terrible también fue la muerte de la comerciante Elizabeth Carrillo Chileno (34), que tenía dos meses de embarazo. Junto a ella murió su hijo, Jonathan Carranza (22) y su niño David, de un año y nueve meses.

“Ellos viajaron para la misa del primer de mes de fallecido de mi suegro. Siempre me quedo hasta ver el bus irse, pero esta vez me bajé para regresar rápido a la casa porque estaba sola. Cuando estaba por Tomás Valle veo el fuego y pensé que era una vivienda. Al llegar, me dijeron que era el bus donde viajaba mi familia”, relató la pareja de la desaparecida.

SE SACRIFICARON

Dos valerosas mujeres dieron sus vidas para salvar a dos primitas, de 7 y 10 años respectivamente. Se trata de Ricardina López viuda de Figueroa que, con sus últimas fuerzas, a salvo a su nieta, Carmen de 7 años. Según testigos, esta niña fue sacada por una de las ventanas del bus.

La menor es prima de la pequeña Estrellita de 10 años, que sería la niña cuya imagen se convirtió en viral tras ser reportada como perdida en medio del fuego. Precisamente, Manuela Rodríguez (45), que está como no habida, es la nuera de Ricardina, se habría sacrificado para lograr que la menor saliera del bus.

Otras víctimas mortales serían José Guillermo Cuba Huertas (65), Graciela Puicón Zegarra (63) y Gloria Collantes Cáceres. Esta última, según una vecina, viajaba a Chiclayo para visitar a su hermana que padece una delicada enfermedad. “Su esposo logró bajar, ella soltó su mano. Estaba sentada a la mitad del bus”, dijo la mujer.

Al cierre de edición faltaría identificar plenamente al menos dos cuerpos. Los cadáveres fueron recuperados de los escombros por personal de la Policía de Rescate tras una madrugada de arduo trabajo.

 SALVAN DE MILAGRO

El abogado David Huilca y su esposa, Rosa Anaya, regresaban a Chiclayo tras regularizar unos papeles en Lima. Ellos dicen estar vivos ‘por un milagro’.  “De un momento a otro siento el humo y mi primera reacción fue jalar del brazo a mi pareja y tirarnos por la escalera. Era imposible caminar porque el pasillo estaba repleto. La gente ha muerto asfixiada en segundos”, relató Huilca.

ROCIARON COMBUSTIBLE

La pareja de David contó a la prensa que vio a un muchacho en actitud sospechosa. Él habría rociado combustible en la unidad siniestrada. “Un chico salió del baño, subió al bus y a los minutos empezó a sentirse el olor a gasolina. No sabemos qué pasó con él”, cuenta la mujer, cuya versión tendría que ser verificada por la Policía como parte de las investigaciones.

“Yo he regresado del baño y ahí ha sido cuando he subido el escalón y veo al hombre que echaba adentro al carro. Era flaco, yo lo he vistouna persona que se le veía como ayudante así. Ese ha estado echando gasolina«, contó.

SÚPER ABUELITA

Otra de las sobrevivientes es doña Juana Ríos, que con sus más de 70 años, se levantó rápidamente de su asiento para gritar y empujar a tres integrantes de su familia, entre ellos a su hermano de 87 años que vive en Saña. “Tenían sus audífonos por eso las jaloneo. Teníamos el humo encima.  Por suerte estábamos en los primeros asientos del primer piso”, relató la anciana.

¡Heridos fuera de peligro!

 Al cierre de edición varios de los 14 heridos reportados fueron dados de alta del hospital Cayetano Heredia y de una clínica en Independencia. Estas personas fueron diagnosticadas con problemas respiratorios, por la inhalación del humo tóxico. Así lo dio a conocer el oficial general de los Bomberos, Mario Casaretto que también pidió la calma para las familiares de los evacuados.

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