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La dulce vida de Amparo

Actualizado el 8 abril, 2021

Se casó, se dedicó a su familia, a organizar el hogar y a criar a sus dos hijos mientras su esposo iba a trabajar. Pero la pandemia fue una oportunidad para Amparo Chang, quien a raíz de los primeros meses de cuarentena, decidió dar el paso y emprender su negocio propio, para contribuir con los gastos del hogar y desarrollarse profesionalmente.





Ya con dos hijos adultos, Amparo se dio cuenta que era tiempo de cumplir los sueños y metas que había dejado de lado para dedicarse 100% a la crianza y educación de sus hijos. Decidió estudiar para convertirse en una excelente esteticista profesional y asesora a las personas sobre el cuidado de la piel y el cuerpo.

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Cuando estaba a punto de graduarse en un reconocido instituto, llegó la pandemia, que le obligó a poner pausa el final. “Apenas pueda, voy a retomar mi tesis que debe ser presencial para obtener mi título. En mi salón todos eran jovencitos, me sentía un poco tímida, pero mis compañeros fueron muy amables e inclusivos conmigo, no les importaba mi edad”, nos cuenta emocionada.

LA REPOSTERÍA

Como los estudios quedaron postergados, decidió emprender algo nuevo para aportar en la economía de su hogar. Su esposo, como pasó conmuchas familias, perdió el trabajo y ese fue el momento en que Amparo se propuso despegar con una nueva meta.

“Siempre me gustó la repostería, preparaba postres para mi familia y amigos, todos quedaban fascinados con mis recetas, así que me animé a vender mis postres y tortas”, comenta entusiasmada. Sabía que lo que preparaba era sabroso, porque así se lo manifestaba todo aquel que probaba sus postres y empanadas, pero ella sentía que le faltaba perfeccionar las recetas para salir a competir, así que las buscó en YouTube, se inscribió a cursos virtuales de repostería y participó en talleres de cocina.

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Se perfeccionó por varios meses antes de lanzarse a la piscina, por ahí afloraron temores, pero su familia la impulsó a cumplir su sueño. Es así que nace ‘El Dulce Amparo’, donde hace realidad postres, empanadas, tortas y otras especialidades elaboradas por esta chalaca que transmite mucha energía y buenas vibras a sus clientes, vecinos, familiares y amigos.

‘El Dulce Amparo’ ya tiene una lista larga de clientes, se está posicionando en su rubro, pero ella quiere seguir perfeccionando su estilo para brindarle mayor variedad al público que visita su página para buscar novedades bien sabrosas y a quienes la llaman por recomendaciones de gente que ya probó su sazón.

“También quiero aprender a manejar mejor las redes sociales, porque como ahora todas las ventas por la coyuntura son virtuales, quiero perfeccionarme en el área digital y hacer crecer mi negocio”, nos comenta decidida.

NO TENER MIEDO

Amparo es vecina de La Perla y anhela tener un local propio para vender sus productos tan sabrosos y advierte que de todos modos retomará los estudios porque quiere trabajar también en el rubro de la estética. “Me gusta lo que he estudiado y lo quiero ejercer, pero también soy amante de los postres, así que cuano la pandemia termine, quiero dedicarme a ambas cosas”, subraya.

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“Quiero decirles a los emprendedores como yo, que se están reinventando con esta difícil etapa que nos toca vivir, que nunca es tarde para estudiar ni para emprender, que siempre podemos conseguir lo que nos proponemos, no tengamos miedo, solo es cuestión de decisión y disposición.

Yo nunca me dediqué a las ventas, siempre he sido tímida para esas cosas, pero no tengamos temor, confiemos en nosotros, en nuestras capacidades y dejemos nuestra zona de confort por algo propio” finaliza Amparo, segura de que la vida le cambió y se siente más útil y rejuvenecida que nunca.

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